Gastronomía típica en la zona. Todos los Santos VS Halloween

TODOS LOS SANTOS Y HALLOWEEN

Siendo papa de la Iglesia Católica Gregorio III, allá por el siglo octavo de nuestra era, se instauró entre los creyentes el Día de Todos los Santos, con la intención de honrar a todos los santos, conocidos y anónimos. Esa fiesta se celebra el 1 de noviembre y en la tradición católica goza de absoluta vigencia hasta el punto de ser día festivo. En el calendario laboral español aún lo es.

Dentro de la misma tradición, al día siguiente, 2 de noviembre La Iglesia Católica celebra el día de Difuntos, que desde el punto de vista religioso sirve para recordar a nuestros muertos. Como dato de interés, los mexicanos celebran este día como el Día de los Muertos.

En esa línea, la cultura anglosajona, la noche del 31 de octubre celebra Halloween.

La presencia del cine y la televisión y la globalización extendida por el mundo, con especial influencia proveniente de los EE.UU ha hecho que esta fiesta sea ya patrimonio de todo el planeta.

Con el indudable tirón comercial de unas fechas con escasos motivos de celebración, ya no existe rincón en el mundo que no aproveche esta coyuntura para disfrazarse y decorar sus establecimientos con todo tipo de recursos relacionados con:

  • el terror
  • la muerte
  • los vampiros
  • los fantasmas
  • los zombies
  • brujas
  • etc.

Gastronómicamente estas fechas tienen pocas cosas en común, aunque es cierto que en algunos lugares de nuestro país, son tradicionales:

  • los buñuelos de viento (dulces fritos hechos con harina, huevo y mantequilla)
  • los huesos de santo (dulces de almendra y azúcar emparentados con el mazapán)

LA TRADICIÓN:

En la tradición católica general, hay quienes son reticentes a esta invención americana, por considerar avasalladora la fuerza con que Halloween ha irrumpido en nuestras vidas. Dicen que ha fagocitado nuestras tradiciones. Es tan fuerte la manera con que se ha enraizado en nuestra cultura, que a quienes no son amantes de esta fiesta, más les vale tener una actitud más resignada. Halloween ha venido para quedarse.

En la zona de la Costa Blanca hay costumbre de visitar la Fira de Tos Sants de Cocentaina, que tiene casi un siglo de tradición. Se visitan los difuntos en los cementerios, después de una previa preparación durante la semana, y se viste todo el mundo de «punta en blanco».

En Restaurante Juan Abril te esperamos con los mejores arroces, carnes y pescados para esta época.

Feliz puente.

La receta del éxito es el toque de nuestro cliente

JUAN ABRIL… LA RECETA DEL ÉXITO

¿Cómo alcanzar el éxito?

De modo genérico y no sólo para referirnos a Restaurante Juan Abril, sino para todo aquel establecimiento relacionado con el mundo de la hostelería que se precie, la receta para alcanzar el éxito en su concepción teórica, es sencilla:

Un producto de primera calidad, una compra esmerada, una buena ubicación, una decoración cómoda y apetecible, con un personal que dé un servicio amable y profesional.

A esto habría que añadir el hecho de disponer de una carta variada, donde encontrar todo lo que buscas:

*Amplia y con muchas alternativas, ensaladas, entrantes, arroces, carnes, pescados, mariscos, guisos tradicionales, postres y bodega.

¡Cabe decir que disponemos de productos Gluten Free.!

¿CÓMO LO HACEMOS?

Sin duda, ayudará tener una carta en muchos idiomas, para satisfacer a los clientes extranjeros.

El diagnóstico no es complicado y siempre trabajamos para mejorarlo:

 -En restaurante Juan Abril sabemos que con esa línea de trabajo obtenemos un altísimo nivel de satisfacción en la mayoría de nuestros clientes.

-Sabiendo el camino, procuramos no desviarnos, no olvidarlo y no desanimarnos cuando hay fallos. Perseverar en esa fórmula es imprescindible.

-El hecho de elegir ese camino es vocacional. Casi obsesivo. Nuestra dilatada experiencia nos dice que es la ruta adecuada y la tozuda realidad nos da la razón.

Seguramente hay otras maneras de hacer las cosas y siempre serán respetables. Es posible que los objetivos pretendidos por cada cual, se orienten en otra dirección. En restaurante Juan Abril en Altea, tenemos nuestro rumbo trazado, sabemos dónde queremos llegar, conocemos el camino y apostamos por él y lo hacemos convencidos.

Para que nuestro cliente se sienta como en casa, cocinamos con el corazón.

Siempre intentamos que encontréis aquí la tranquilidad que buscáis, que disfrutéis de la comida y la brisa marina de primera mano. Para encontrar el punto de equilibrio que todos buscamos, entre paladar y satisfacción.

En definitiva, la mejor receta del mundo es tener un cliente como tú.

La vida saludable como estilo de vida

UNA VIDA SALUDABLE

Una vida saludable significa CALIDAD DE VIDA. O lo que es lo mismo: Ese deseo abstracto de vivir cuantos más años mejor, de manera que el bienestar general invite al deseo de prolongar la vida, por estar disfrutando sin sufrimiento.

Y ello en varias áreas o materias para su baremo y medición:

  • bienestar físico
  • bienestar material
  • bienestar social
  • bienestar emocional
  • desarrollo

Unos consejos para llevar una vida saludable:  sin olvidar que el mejor consejo siempre lo dará un profesional de la actividad física, de la nutrición o de la medicina.

Los dos elementos necesarios sobre los que se cimienta el objetivo de lograr una vida saludable son:

  1la práctica habitual de actividad física

  2alimentación saludable

Es fundamental practicar habitualmente cierta actividad física que nos aleje del sedentarismo, principal aliado de muchas de las patologías de las sociedades civilizadas, sobre todo las cardiovasculares.

Será necesario adecuar ese ejercicio a nuestra:

       *edad,

       *estado físico y

       *condiciones personales,

Con la finalidad de que esa una actividad no provoque más problemas que soluciones.

Tan necesario como el ejercicio físico:

   3-Llevar una dieta variada y equilibrada.

Para ello hay que ingerir de manera equilibrada y en las proporciones necesarias, todos los nutrientes:

  • proteínas (que a su vez están formadas por los aminoácidos). Como nuestro organismo no es capaz ni de producir ni de acumular aminoácidos, la ingesta de los mismos debe ser diaria y proporcionada.
  • vitaminas y minerales: todos tienen su importancia y su misión en el organismo y falta de alguno de ellos puede provocar patologías y disfunciones, que son fáciles de prevenir con una alimentación variada. Magnesio, potasio, selenio, zinc, hierro, ácido fólico, calcio y fósforo son minerales necesarios en nuestra nutrición tanto como las vitaminas C, B2, B6 y B12.

En Restaurante Juan Abril nos gusta cuidar al máximo la alimentación de nuestros clientes, utilizando productos de máxima calidad y frescura. Directos de la lonja y del Mercado Municipal de Altea.

 

Puente de octubre en Altea

 EL SÚPER PUENTE DE OCTUBRE

El incipiente otoño alteano de principios de octubre, respecto del cual mejor cabría calificarlo de primaveral, es un auténtico lujo del que los lugareños nos sentimos especialmente satisfechos. A los menos discretos, nos ayuda a presumir orgullosos de lo privilegiados que nos sentimos por haber nacido en esta “terreta”.

Ya lejano en el recuerdo el bullicioso mes de agosto y empezando a olvidar el festero septiembre del que aún quedan secuelas, viene como anillo al dedo un puente largo en la primera quincena de octubre, para disfrutar de Altea y su entorno en su plenitud, acompañado por un clima especialmente bendecido por la mano del Creador.

La festividad del día 9, Día grande en la Comunidad Valenciana, sólo separado por dos fechas del también ferial día 12, fiesta de la Hispanidad, enlazan con los fines de semana anterior y posterior, de manera que dejan para el ocio y disfrute un número de días a los que sí, de verdad, se le podría llamar “la semana fantástica”.

¿QUÉ HACER?

1- Playas, comercios, restaurantes, bares, cafeterías y terrazas, con la maquinaria aún engrasada por la temporada estival, ofrecerán sus mejores galas a sus clientes como reclamo necesario para afrontar el ya cercano invierno.

2- Es el momento de disfrutar una gastronomía de temporada no sólo en lo que a las hortalizas y verduras se refiere sino también, y sobre todo, a los pescados. Atún, lampuga, bacoreta, melva, caballa y otros túnidos de este tiempo nos esperan en los mercados y fogones para hacernos deleitar de su especial y rico sabor tan fácilmente combinables en arroces, guisos tradicionales, cruets, o incluso solos.

3- En Restaurante Juan Abril de Altea, especializados en cocina española tradicional, están atentos a las lonjas más cercanas, para adquirir alguno de estos manjares y ofrecerlos a los comensales de su casa, como si de un tesoro se tratara.

octubre qué hacer en altea

El final del verano, octubre y sus beneficios en Altea

Es curioso, que algo tan bonito como el verano termine y pueda ofrecer algo beneficioso, ¿no?

Entramos en el debate frecuente y recurrente de ¿A ti qué te gusta más, el verano o el invierno?. Es la típica conversación de ascensor. Esa sobre la cual todos tenemos opinión madurada. Es curioso, que algo tan bueno como el verano termine y pueda ofrecer algo beneficioso.

Hemos oído argumentos de todo tipo: El verano me agobia, El invierno me deprime, El calor no me deja descansar o El frío se me mete en los huesos y no reacciono…

Sea cual sea el gusto de cada quien y las circunstancias personales y profesionales de cada cual, la verdad incontestable es que el verano toca a su fin.

El final físico de la estación es el 23 de septiembre que a su vez abre el otoño y el final de la temporada estival en lo que se refiere a terminología turística, quizá se alargue un poco más, hasta llegar al final del mes.

La temporada de verano es así. Para lo bueno y para lo malo. En la hostelería, al menos en las zonas del turismo de sol y playa, nada sería igual sin el verano. Es la época del año en la que la mayoría de gente toma las vacaciones y quienes no las pueden disfrutar, también aprovechan la coyuntura para salir más y usar las mil y una opción hostelera que hay en el mercado. Pero tranquilos que aunque despidamos el verano… aquí no acaba todo.

En esta última década estamos dando, una vez acaba el verano, la bienvenida al «veroño» (nueva terminología ya comúnmente usada). Que ni es verano ni es otoño, pero realmente y para quien no lo sepa, es una de las mejores épocas para ir a la playa, pero -shhhh- no se lo digas a nadie. Llega el mejor momento para disfrutar del mar, de la playa y del final del verano en nuestro pueblo.

¿Por qué? 

Las razones son miles, pero te vamos a contar unas cuantas:  la facilidad de encontrar aparcamiento, los mejores precios, la soledad en las playas, las desiertas calles mañaneras… Además, es la época en la que más templada está el agua del mar, que ha recogido todo el calor del verano, que dura más o menos hasta finales de noviembre.

La Costa Blanca tiene luz, tiene color y tiene «veroño». Aprovecha para alargar un poco más el verano y visita esta maravillosa costa mediterránea. Altea te espera.

 

Fiestas Patronales de Altea, el primer "putxero" de la temporada

El primer «putxero» de la temporada

Parece comúnmente admitido que el invierno es de guisos contundentes y platos “de cuchara” y el verano más de ensaladas, gazpachos fríos y ensaladillas. En esta tierra mediterránea, de clima benigno como pocos, cuando a final de septiembre se agota el verano y empieza a refrescar, comienza a apetecer una rebequita para salir por la noche. A medio día… ya no se desprecia un cocido, -para los nativos ”putxero” -.

Siendo válida esta afirmación para cualquier población del entorno, con clima y costumbres parecidas, en Altea concretamente, el domingo de las Fiestas Patronales del Cristo del Sagrario y San Blas, es tradicional tomar “El primer putxero de la temporada”.

Todas las Peñas/Filaes inician la semana de máxima eclosión festera con ese primer putxero. Y no es una costumbre sólo del ámbito “fester”. Casi todas las casas aprovechan esa excusa para reunirse en familia.

Aunque no es probable, quizá haya alguien que no sepa qué es un “putxero”. Como en tantos otros casos, el plato toma nombre del cacharro con el que se guisa.

Con pequeños matices de carácter tan personal y/o local como poco trascendentes, el “putxero” es lo mismo que un Cocido.

Se ponen a hervir en un “putxero” carne de ternera (incluido un hueso de tuétano), de pollo, de gallina (incluyendo algunas yemas de huevo), de cerdo (incluido un trozo de tocino, un hueso de jamón y embutido –blanquet, chorizo-), garbanzos y verdura variada (nabo, chirivía, pencas, col, patata y moniato).

Con el caldo se prepara una sopa, a la que se le pueden añadir arroz y/o fideos, o no. Lo normal es que ese putxero tradicional sea “amb pilotes”, que no son otra cosa que una especie de albóndigas del tamaño de una pelota de tenis, hechas con carne picada (normalmente de cerdo y ternera) perejil, piñones, huevo y pan rallado y que se cuecen en el propio caldo una vez separado del “putxero”.

Obviamente, esto no lo prepara uno para sí mismo. Esto requiere cuadrilla. Es la excusa perfecta para reunirse en familia, con amigos, o … en la Peña.

 

Juan Abril en fiestas de Altea

Septiembre es especial en Altea

Septiembre, en Altea, el noveno mes del año, debería escribirse siempre con mayúsculas. Es el mes de las Fiestas Patronales. Sin duda, palabras mayores. Aunque en realidad las fiestas se celebran el 4º fin de semana de septiembre, el resto del mes está salpicado de acontecimientos de todo tipo. Así, para los alteanos, el primer fin de semana de septiembre es el del futbito, el segundo es el del sopar de càrrecs y el tercero L’arribada del Crist.

Según Luis Fuster y Pedro J. Orozco, Altea rinde culto y devoción al Cristo del Sagrario, al menos, desde 1722. En ese año se funda un convento franciscano en el que se pronuncian cuatro sermones anuales. Uno de ellos, dedicado al Cristo. El 10 de febrero de 1902, el cura Cremades creó la primera Comisión de Fiestas del Cristo, con 12 mayorales y un Clavario.

El patrón de Altea es San Blas cuya celebración es el 3 de febrero, pero por lo frío y lluvioso de ese mes invernal, en los años 70 se decidió trasladar las fiestas a mayo. Tampoco ese mes era de pleno gusto de los alteanos, por la recogida del níspero y por ser época de exámenes para los estudiantes. Por eso, en la segunda mitad de los 80, se decidió cambiarlas y celebrarlas en septiembre. Las malas lenguas dicen que a modo de castigo por no celebrar la fiesta en su día, el santo patrón siempre manda un poco de lluvia. De hecho, algunas veces se han suspendido actos por este motivo.

Desde 1979 las fiestas responden al patrón clásico de Los Moros y Cristianos y por tanto discurren bajo el tan frecuente esquema de este tipo de Fiestas: desfiles, embajadas, alardos, etc.

Uno de los actos más queridos por los festeros son les entraetes, que es un desfile informal en que los participantes se disfrazan con ingeniosos modelitos.

Así que no dudes reservar el fin de semana del 22 y 23 de septiembre, porque podrás disfrutar de los defiles, bandas, música en directo y castillo de fuegos el domingo 23, desde la terraza de Juan Abril. Te esperamos.

Cómo reciclar botellas de cristal

Reciclemos después de beber vino

Lo de reciclar no debe ser una moda. Es absolutamente necesario que nos olvidemos de la perniciosa cultura de “usar y tirar” que se ha instalado en la manera de vivir, no sólo de los países occidentales, sino de todo el planeta.

Quienes tenemos cierta edad, recordamos con absoluta naturalidad ir a comprar el pan con nuestra bolsa de tela, devolver las botellas de vidrio y envolver el bocadillo del recreo en un papel que previamente había llegado a casa con un uso anterior. Todo eso ha sido denostado por “cutre” durante muchos años, y ahora se está empezando a recuperar.

Mientras no vuelva lo de recuperar la botella de vidrio –antes se llamaba “devolver los cascos”-, os damos unas sugerencias para que podamos darle uso a las cajas, los tapones de corcho y las botellas de vidrio que usamos a diario, básicamente de vino.

¿Qué te parece llenar con una tira de bombillitas led una botella de vino? Con unas cuantas así y combinando colores de botellas y luces, harás unas lámparas de lo más coquetonas.

Un jarrón transparente lleno de tapones de corcho pintados de colores, de los de una botella de vino, y ello combinado con unas ramitas secas, decorarán perfectamente un rincón de tu casa sin apenas haber gastado dinero.

Con una botella de vino vacía, un cordón a modo de mecha, un tope tipo tubería para que la mecha no caiga al fondo de la botella y un poco de aceite de citronella, harás una antorcha preciosa, que decoran y dan calidez a cualquier rincón de tu casa o jardín.

Con las cajas de madera que sirven para el transporte de las botellas de vino, un poco de sustrato para plantas y, si quieres, un poco de pintura, podrás construir un precioso macetero donde, con unas semillas, hacer tu propio mini-jardín.

Un cirio metido en una botella de vino, la cera que va cayendo y se seca por sí sola… No hace falta más para tener un, cada vez más, bonito candelabro.

Aprender a maridar un vino

     MARIDAR EL VINO

Maridar significa “casar”. Tiene la misma raíz etimológica que “marido”. Este verbo se usa casi de manera exclusiva para esa metáfora gastronómica de combinar vino y comida de la manera más adecuada.

La elección de un vino es una cuestión personal, muy subjetiva y tiene mucho que ver con los gustos propios y costumbres lugareñas. Sin embargo la ortodoxia instalada entre los gourmets y aficionados a la enología, ayudan a orientar y equilibrar sabores, por si alguno prefiere no arriesgar.

En general se puede decir que los platos de sabor intenso, maridan bien con vinos con cuerpo, porque así se potencian los sabores. De la misma manera, platos ligeros, casan mejor con vinos suaves y refrescantes.

De manera genérica, sin que sea dogma de fe y simplemente como sugerencia cargada de matices y excepciones, podemos decir que las ensaladas, las paellas y arroces (sobre todo si tienen una base de pescado), las carnes blancas suaves y los mariscos en general, maridan bien con vinos rosados y blancos secos con aromas frutales.  Para carnes rojas, suelen combinar mejor vinos curtidos y maduros de uvas de sabor potente. Para legumbres, platos contundentes y guisos tradicionales de los que llamamos de cuchara, nos atrevemos a recomendar en general, un vino tinto. Si el guiso es más suave, el vino que puede encajar mejor, es un tinto joven. Si el guiso en cuestión es potente y de sabor intenso, puede recomendarse para acompañar, vinos de crianza y los reserva.

Para los postres, entendiendo que estos van a ser dulces o de elaboración repostera, desde luego nos atrevemos a proponer un vino dulce de los miles que hay en el mercado, en la línea de la mistela, malvasía o moscatel.

En Restaurante Juan Abril de Altea tenemos referencias para acompañar nuestra variada carta, y si usted lo prefiere, le recomendaremos una de ellas para ayudarle a que su visita se convierta en una enriquecedora experiencia gastronómica.

Gluten Free en Juan Abril. Pan y cerveza sin gluten.

LOS CELÍACOS Y EL GLUTEN

Desde hace ya algunos años en el mundo de la restauración estamos observando cómo cada día hay más afectados por alergias, intolerancias alimentarias o patologías relacionadas con la nutrición.

Recientemente un cliente nos felicitaba efusivamente por lo agradable del trato de nuestro personal, por lo variado, extenso y sabroso de nuestra carta y por nuestra privilegiada situación en pleno paseo marítimo de Altea, pero nos daba un cariñoso tirón de orejas por no tener cerveza y pan sin gluten.

La celiaquía es una patología sistémica, inicialmente crónica, que produce una intolerancia permanente al gluten. Y el gluten es una proteína presente en ciertos cereales como el trigo, centeno, avena y cebada que a su vez, le hacen presente en todos sus derivados, que por cierto, son muchísimos.

Hace pocos años esta enfermedad era casi desconocida para la gran mayoría. Se ha extendido tanto esta patología que, en la mayoría de los supermercados de las marcas más conocidas, han recogido el guante de las demandas del colectivo y ya encontramos en los lineales muchos productos aptos para celíacos. Eso sí, por desgracia para sus bolsillos, aún son mucho más caros que los convencionales.

Queremos que te sientas bien:

Entonamos el “Mea Culpa” y pedimos mil perdones. Las prioridades del negocio y los desvelos que a diario se tienen para intentar ofrecer lo mejor a los clientes, se habían orientado en una dirección distinta a esta sensibilidad. También podemos decir que “nunca es tarde si la dicha llega” o que, aunque no hemos sido los primeros, “más vale tarde que nunca”.

Desde ahora, en Restaurante Juan Abril de Altea, no sólo tenemos una variadísima carta, sobre todo de Cocina española y en especial arroces y guisos tradicionales, sino que además, sensibles a las demandas de estas personas, que por desgracia cada vez son más, ofrecemos a nuestros clientes celíacos, cerveza y pan sin gluten, para contribuir a hacer más llevadera esa incómoda particularidad.